Introducción
En un acuario el filtro es indispensable y realiza dos funciones principales:
- Eliminar las sustancias sólidas como restos de comida, heces,
plantas... que, además de darle una apariencia sucia al acuario,
posteriormente se descompondrán si no llas retiramos (filtración
mecánica).
- Eliminar el amoniaco y nitritos que expulsan los animales y son tóxicos. (filtración biológica).
Tipos de filtración
1. Mecánica
Con la filtración mecánica retenemos las partículas sólidas y
desperdicios que ensucian el agua. Simplemente actúan como un colador.
Materiales más comunes:
- Perlón
- Esponjas
- Gravas y cerámicas de diferentes tamaños.
2. Química
Mediante diversos materiales filtrantes realizaremos una fijación
selectiva de determinadas sustancias, de acuerdo con nuestras
necesidades. Este filtrado es "optativo". Tipos de filtrantes químicos:
- En general, su uso deja el agua más transparente y cristalina, al absorber los colorantes y malos olores..
- Retiene restos de medicamentos y metales pesados.
- Absorbe otras sustancias útiles como hormonas, vitaminas
- Su efecto solo dura 15-20 días, una vez saturado ya no tiene ningún efecto y hay que renovarlo.
- Sólo recomendamos su uso en el caso ya mencionado de limpieza tras el uso de medicamentos.
- Se utilizan para descalcificar el agua o para retirar los nitratos y fosfatos.
- Las hemos utilizado para casos de plagas de algas
- Acidifica el agua y reduce la dureza de carbonatos.
- Aporta elementos trazas, taninos, hormonas...
- La turba y el carbón activo son antagónicos: no meterlos a la vez en el filtro porque se anularán mutuamente.
- Recomendado para acuarios amazónicos, que requieren agua ligeramente más blanda y más ácida de lo habitual.
3. Biológica
- ¿Qué es el filtro biológico?
La filtración biológica en nuestro acuario es esencial, y es la que
llevan a cabo las bacterias. La mortalidad masiva de peces que suelen
sufrir los principiantes suele deberse a que no han dado tiempo a que se
desarrolle la población de bacterias que constituyen este filtro.
- ¿Dónde se encuentra el filtro biológico?
En casi todas las superficies. Las colonias de bacterias "forrarán"
toda las superficies que encuentren. El problema es que éstas necesitan
algo de oxígeno para vivir, por lo que no saldrán amontonadas unas sobre
otras, sino formando capas en los lugares por los que pase una
corriente de agua. Para ello hay que procurarles mucha superficie para
que podamos tener más bacterias en menos espacio.
Cilindos porosos y otros materiales (ej.: siporax y biopur de Sera, Ehfi-Substrat de Eheim).
Además de en el filtro, las bacterias se fijan también el
substrato, la decoración e incluso en las plantas, por lo que si tenemos
que montar un acuario nuevo es conveniente ponerle parte de estos
componentes viejos cargados de bacterias para madurarlo.
- El amoniaco (NH3) es un compuesto muy tóxico para la gran mayoría
de los organismos. Los peces e invertebrados de agua dulce lo excretan
directamente y también excretan urea. La urea da lugar en el medio a dos
moléculas de NH3 y una de CO2. Así pues, finalmente está el amoníaco
libre en el medio, sea en forma de NH3 o de NH4+ (amonio).
- Hay un primer grupo de bacterias que oxidan el amoníaco a nitrito (NO2).
- Otro grupo de bacterias se encarga ahora de oxidar los nitritos a nitratos (NO3).
- Mientras que el amoniaco y los nitritos son muy tóxicos para
los animales, este nitrato ya no lo es tanto, aunque en altas
concentraciones es perjudicial para los peces (frenando su crecimiento,
por ejemplo). El nitrato sirve de abono para las plantas, por lo que la
presencia de estas en el acuario ayudará a su limpieza. El exceso de
nitrato lo eliminamos mediante los cambios periódicos parciales de agua.
- Niveles máximos tolerables:
Amoníaco...(NH3) 0,01 mg/litro
Amonio......(NH4) 50 mg/litro
Nitritos......(NO2) 0.25 mg/litro
Nitratos.....(NO3) 30 mg/litro
- Al montar el acuario deberemos introducir unas pocas bacterias que
serán el inóculo (Ej.:Sera Nitrivec). Por eso hay que dejar madurar el
acuario unas semanas, para darles tiempo a reproducirse.
- ¿Por qué hay que echar los peces poco a poco?
Para reproducirse, estas bacerias necesitan alimento, o sea,
amoniaco. Como al principio prácticamente no hay al no haber peces,
obtendremos una pequeña cantidad de bacterias. Al echar nuevos peces, al
día siguiente tendremos un subidón de amoniaco (las pocas bacterias que
había no dan abasto), luego éstas se reproducirán hasta que acabemos
con muchas más de las que empezamos (notaremos que el agua se pone algo
blanquecina: son las bacterias), y el nivel de amoniaco volverá a
niveles mínimos, habiendo aumentado los de nitratos. Cada vez que
añadamos peces sucederá este "subidón" de amoniaco hasta que se adapte
la población bacteriana, de ahí que no se deban echar demasiados para
que este aumento no sea letal.
Nota: Los primeros días de maduración se puede introducir comida en el acuario para acelerar
la proliferación del filtro biológico.
Tipos de filtros
Con el filtro que elijamos tendremos que conseguir el filtrado mecánico y biológico de nuestro acuario.
Los más comunes son:
1. De fondo (placas):
De los más antiguos. Consiste en una placa de plástico finamente
perforada que recubre todo el fondo del acuario y que está recubierta
por el sustrato, conectada con la superficie por una o más chimeneas,
según su tamaño. Estas chimeneas poseen algún mecanismo (burbujas o una
bomba de agua) que devuelve el agua al acuario. Así crean una succión
que hace que el agua pase a través de la arena del fondo hasta la placa
perforada, y de ahí a la chimenea. Lo que se busca es que haya una
corriente de agua que atraviese toda la arena del fondo: de esta forma
la propia arena actúa como sustrato para las bacterias, que obtienen el
oxígeno y el alimento del agua circulante. Una desventaja es que no se
aconseja en acuarios plantados: a las plantas no les gusta mucho y
además las raíces entorpecen la corriente limitando la eficacia del
filtro. También se va perdiendo eficacia con el tiempo porque las placas
hacen además de filtro mecánico, terminando llenas de restos que, de
nuevo, obstaculizan la corriente.
2. De bote o bombona:
El más utilizado hoy en día. Los de menor volumen pueden ser internos, pero los mayores y más utilizados son externos.
Este filtro se compone de un recipiente que contiene los
materiales filtrantes y una bomba de agua conectada al acuario por una
manguera de entrada y otra de salida. La bomba hace pasar el agua a
través del filtro y la devuelve luego al acuario. Capas de materiales
filtrantes:
- Esponja sintética: retiene las partículas en suspensión.
- Filtrante biológico: el medio sobre el que crece la colonia
bacteriana. Como ya dijimos, se trata de obtener más sulerficie en menos
espacio. Predomina el empleo de cilindros de cerámica ultraporosa, con
el que se consigue una superficie de hasta 450 m2 por litro de material
filtrante (Ej.: Ehfi-substrat de Eheim).
- Una última capa de perlón: filtrante mecánico que retendrá las partículas pequeñas que puedan quedar.
Otros materiales: optativamente, estos botes admiten todas las
capas que queramos de materiales. Por ejemplo, podemos meter un piso de
carbón activo si queremos eliminar metales pesados del acuario (ej: tras
un tratamiento con medicamentos). También podemos meter resinas (para
eliminar fosfatos) o turba (para ablandar el agua, bajar el PH y dar
"ambiente amazónico"). Hay gente que tritura ladrillos y también los
mete: al parecer son un medio estupendo donde proliferar las bacterias..
Mantenimiento:
- El volumen y el caudal del filtro deben estar en relación con el volumen del acuario, infórmate bien antes de adquirirlo.
- Los filtrantes mecánicos deben limpiarse cada 15 días para evitar que disminuya el caudal del filtro.
- El filtrante biológico debe enjuagarse ligeramente con agua del
propio acuario una vez cada dos-tres meses, para quitarle el limo que
se le pega. Muy importante no hacerlo con agua del grifo o mataremos la
colonia de bacterias con el cloro!
Nota: para acuarios muy pequeños, se puede utilizar un filtro de
mochila, que básicamente consiste en lo mismo que el de bote pero se
cuelga en el borde del acuario, devolviendo el agua en forma de cascada
(con lo que de paso oxigenamos). No los aconsejamos para prácticamente
ningún acuario por su escasa capacidad, aunque por ejemplo pueden
complementar a un filtro de fondo.
3. Seco-húmedo o de goteo:
El más novedoso y tremendamente eficaz.
Se hace pasar el agua a través de varias capas de filtrantes
mecánicos y una pequeña cubeta de decantación de lodos, tras lo cual va
goteando sobre una columna grande de filtrante biológico. Este goteo
hace que el agua con la que alimentamos las bacterias esté muy
oxigenada, por lo que favorece mucho más su crecimiento. El soporte para
las bacterias en este tipo de filtros son las llamadas "biobolas":
Esferas de plástico con multitud de huecos que consiguen una gran
superficie en poco espacio.
4. De lecho fluido:
Filtro en el cual se hace pasar el agua mediante una bomba a
través de un cilindro que contiene arena. La arena sirve de base a las
bacterias nitrificantes, y al ser continuamente "batida" por la
corriente de agua están altamente oxigenadas y nutridas. Es importante
contar con un prefiltro muy eficaz y mantenerlo limpio, o la arena se
apelmazará al disminuir la fuerza del caudal. Se está utilizando para
acuarios muy grandres, ya que consigue mayor capacidad de filtrado en
menor espacio.
Calcular la potencia necesaria del filtro
El volumen del filtro debería ser aproximadamente el 2-4% del volumen del acuario, o un pelín más.
La capacidad de la bomba deberá ser 3 veces el volumen del filtro por minuto.
O sea, para un acuario de 100 litros escogeremos un filtro de unos 4 l y
una bomba con una potencia de unos 12 l/min, o sea, 720 l/h. (o el
modelo que encontremos que más se ajuste a estos valores).